Cosas que hacemos mal con el lavavajillas

462-10Si empiezas en no confiar en la eficacia de tu lavavajillas, antes de despreciar su inestimable ayuda en la cocina es mejor que revises esta lista de cosas que hacemos mal con el lavavajillas, ya que es probable que lo que falle seas tú.

Puede que tu lavavajillas esté estropeado u obstruido, o puede que sea poco eficiente, pero la verdad es que es poco probable. Lo más habitual es que seas tú el que estás incurriendo en alguna o en varias de estas cosas que hacemos mal con el lavavajillas y que desconocemos por completo.

Siempre enjuago todos los platos y cacharros, antes de meterlos en el lavavajillas

Los expertos aseguran que no solo no es necesario seguir esta rutina de limpieza previa de la vajilla, sino que, de hecho, consideran que supone un gasto extra de agua, tiempo y por tanto, dinero. No es necesaria siempre y cuando el lavavajillas se ponga de forma correcta y observando los consejos de uso eficiente. Por lo tanto, deja de pasar por la pila tus platos, recoge la mesa y mételos directamente –sin restos de comida sólidos- en el lavavajillas.

Me paso días sin poner el lavavajillas, lo voy llenando poco a poco

Aunque es cierto que es necesario llenar el lavavajillas completo para hacer un uso lo más eficiente y medioambiental posible, ahorrando energía, agua y en jabón, no es menos cierto que los platos sucios y encerrados en el lavavajillas solo contribuyen a criar bacterias, mientras la suciedad se endurece, penetra en la vajilla y se hace mucho más resistente a la limpieza que luego puede resultar ineficaz. Lo mejor es contar siempre con un lavavajillas de un tamaño adecuado a nuestras necesidades y que te permita un uso eficiente diario. Recuerda que puedes meter también ollas, sartenes, recipientes de plástico… siempre consultando que sean aptos para este tipo de limpieza. Además, para familias pequeñas o personas que vivan solas, es interesante comprar un lavavajillas de menor tamaño o con programas de media carga.
Coloco los platos por tamaños y el resto de la vajilla según puedo

La colocación de los diferentes utensilios y enseres de cocina en el lavavajillas es clave para conseguir una buena limpieza, perfecta. Debes tener claro que en el cesto superior la limpieza es menos agresiva, por lo que es necesario que allí coloques vasos, copas… y en general, cosas que no presenten suciedad difícil como grasas. El cesto superior, además, es perfecto para elementos delicados. La parte inferior del lavavajillas es el que recibe agua a mayor presión y temperatura, sobre todo, la zona central; es aquí donde debes colocar sartenes, ollas y cacerolas, reserva los laterales para platos. Por supuesto, los cubiertos deben ir en el cestillo o parte prevista por el fabricante para ello.

Siempre pongo algo más de cantidad de los productos de limpieza

Como en casi todos los casos, en el punto medio esta la virtud. En el caso del lavavajillas, los fabricantes recomiendan ajustarse siempre a las cantidades señaladas, ya que es igual de malo cargar los departamentos por exceso que por defecto. Si te excedes, la vajilla no podrá enjuagarse de forma correcta y encontrarás restos de jabón en platos y vasos, por ejemplo. El abrillantador en exceso–en caso de usarlo de forma individual- puede resultar graso y, en lugar de dar brillo, crear una capa turbia en los cacharros. Si te sitúas al otro extremo y pones menos cantidad de productos de limpieza, la vajilla no quedará correctamente limpia ni desinfectada, resultando el lavado totalmente incompleto.

¿Sorprendido con estas cosas que hacemos mal con el lavavajillas?

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